Quedó sin efecto una sentencia que favorecía a la empresa Átomo. El veredicto, a contrapelo de las intenciones del Gobierno, sienta un valioso precedente para frenar la persecución gremial.

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La Suprema Corte de Justicia de Mendoza, con un fallo unánime, le restituyó los fueros sindicales a un trabajador de comercio que se desempeña en la empresa de supermercados Átomo. Una sentencia de la V Cámara Laboral se los había quitado en 2015, atendiendo el pedido de los empresarios.

Con el respaldo de la Justicia, la persecución gremial que la familia Millán sostiene sobre los trabajadores se intensificó en los últimos años, asfixiando a los delegados de cada una de las sucursales. La sujeción de las demandas le significa ganancias millonarias a la empresa, que desconoce incesantemente el pago de francos, feriados y horas extras, entre otros derechos laborales.

El espaldarazo al sector empresarial de la V Cámara Laboral perjudicó en primera persona a Jonathan Neira, un joven trabajador que, por empuje de sus compañeros, comenzó su carrera sindical en 2013, cinco años después de ingresar a Átomo.

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Luego de conocerse el fallo de la Corte, EL OTRO dialogó con Neira sobre la coyuntura y el clima que se vive en la empresa: “Desde 2015 la persecución fue terrible, me enviaban personal de seguridad para agredirme, y en una de esas provocaciones terminé preso y me pintaron los dedos”.

“La empresa siempre está en falta con los trabajadores, no nos pagan las horas extras, las vacaciones, y no nos dan los días feriados. Los sábados trabajamos todo el día pero nos pagan medio día. A los feriados no los reconocen, aunque igual nos hacen trabajar medio día”, explica Neira, y asegura que no pagar el mediodía del sábado le reditúa a la empresa alrededor de 8 mil pesos mensuales por trabajador.

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Palermo (izquierda) y Adaro (derecha), dos de los jueces que firmaron la sentencia.

El freno de los supremos sitúa a los delegados de los trabajadores de Átomo en terrenos más firmes. El hostigamiento y el retaceo de los derechos esenciales está presente en toda la empresa. “Esta persecución la sufren todos los delegados y en cada sucursal ocurren los mismo abusos”, cuenta el representante del Centro de Empleados de Comercio, y precisa: “en Córdoba, San Luis y el sur de la provincia ocurre lo mismo”.

Mario Adaro, José Valerio y Omar Palermo, los tres jueces de la Sala Segunda del alto tribunal que fallaron a favor de la restitución de los fueros sindicales, fundaron su veredicto en la existencia de una situación de discriminación y ponderaron la libertad sindical de los trabajadores.