El sistema político de nuestro país sigue fuertemente arraigado al patriarcado y ello quedó demostrado en el armado de listas para estas elecciones. Personajes como Amalia Granata o Fernando Rodríguez Lastra se presentan como representantes del pueblo siendo referentes del movimiento antiderechos de mujeres. A nivel provincial todavía hay chances de sostener proyectos políticos que nutren y acompañan al feminismo. La mirada de Laura Chazarreta, referenta feminista y candidata a legisladora.

Laura Chazarreta, referenta de La Colectiva
Foto: Coco Yañez

El reclamo masivo por feministas en las listas que se realizó en todo el país no fue escuchado, pero a nivel provincial la posición de las mujeres para estas elecciones muestra diferencias con el resto del país. “Todavía hay mucha resistencia a que ocupemos espacios de decisión. No solo pedimos cupo femenino sino cupo feminista”, explica Laura Chazarreta, candidata a diputada provincial que acompaña la fórmula de Anabel Fernández Sagasti y Jorge Tanús.

Sucede que en Mendoza habrá paridad entre los cuatro competidores para la gobernación pero a la hora de pelear por los municipios, las mujeres ocupan solo un 19% de las candidaturas, de 58 candidates a la intendencia de departamentos, solo 11 son mujeres.

Foto: Coco Yañez

“Históricamente ha habido una mirada única sobre toda la sociedad gracias a la imposición heteropatriacal, que se ha ocupado de invisibilizar problemáticas que han quedado ocultas. Es importante hablar de la feminización de los espacios de poder, de reinventar la política, transformarla y cambiar sus prioridades donde se tenga en cuenta las necesidades, los deseos y las expectativas de las mujeres, niñas y diversidades” sostiene Chazarreta.

En un momento histórico en el que el feminismo ha tomado las calles de toda la Argentina, no se puede pensar en la política separada del movimiento por los derechos de las mujeres y diversidades.  Para Chazarreta, las feministas en las listas “vienen a romper con la masculinización de la política y los varones deben sentarse a repensar sus roles y sus ideas, a discutir qué hacen ellos para frenar a pedófilos, violentos y femicidas. Deben correrse de sus espacios de poder”.

Anabel Fernández Sagasti, candidata a gobernadora
Foto: Cristian Martínez

La inclusión de mujeres y mujeres feministas, que no son lo mismo, en las fórmulas para estas elecciones en Mendoza guardan íntima relación con las bases ideológicas de cada partido, por supuesto. Anabel Fernández Sagasti es el ejemplo más claro de un proyecto político adaptado a las exigencias sociales que se ven en la calle, ya que se trata de una dirigente que conoce en profundidad y acompaña las luchas por los derechos de las mujeres.

Del otro lado de la mesa está Rodolfo Suárez, que cuando le consultaron por qué no llevaba en la fórmula a una candidata mujer para la vicegobernación de la provincia, explicó que tanto él como su candidato a vice, Mario Abed, cuentan con las herramientas necesarias para visibilizar las problemáticas de las mujeres. Eso sostiene Suárez a pesar de representar al oficialismo, que ubica jueces misóginos en la Corte, candidatos que apoyan abiertamente el movimiento en contra del aborto y que en sus primeras líneas de gobernación a la única mujer que lleva como candidata es a la actual intendenta de Santa Rosa, Norma Trigo.

Suárez, Cornejo y Abed
Foto: Seba Heras

“Si nosotras luchamos en contra del neoliberalismo y no luchamos en contra del patriarcado estamos cometiendo un grave error” sostiene Chazarreta respecto al rol de las mujeres en política. La candidata por el frente Elegí, además cree que “hay que tener cuidado con el tema de la deconstrucción. Hay que tener cuidado de que la deconstrucción no sea patriarcado reciclado. Pareciese que fuese una excusa que ‘mientras se deconstruyen hay que tenerles paciencia’. No hay que pensar que a Cornejo hay que dejarlo 4 años más porque se tiene que deconstruir”.

El feminismo debería tener su representación política en todo el país porque fue el movimiento por derechos que más fuerte se hizo oír en los últimos 5 años. En el caso de nuestra provincia tenemos la oportunidad de ser ejemplo para toda la Argentina eligiendo proyectos en los que las mujeres no solo están presentes, sino que tienen plena consciencia de la emergencia en materia de género que estamos atravesando.

 

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