Durante estas elecciones PASO nacionales que se vivieron el domingo volvió a repetirse -y agrandarse- un conflicto que ya pensábamos superado: fiscales, autoridades escolares y de la Junta Electoral atacaron a mujeres que portaron el pañuelo de la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito a la hora de ir a votar.

Foto gentileza de Soledad Silione.

Empujones en la calle, censura en los colegios, insultos en la mesa familiar, son solo algunos ejemplos de los malos ratos que a las mujeres y disidencias les ha tocado transitar por decidir utilizar un pañuelo de color verde que representa la ampliación de los derechos de toda la población.

“Ayer a las 13:30 nos dirigimos con mis hijas a votar a la escuela Las Candelas, de Luján. Entramos las tres juntas, a mí me tocaba en una mesa al principio del pasillo de la escuela y a mis hijas al final. Yo entro, voto, las tres teníamos cada una su pañuelo verde colgado en la mochila y después de votar me voy  en busca de mis hijas. Cuando llego a la mesa se para una chica y me dice que guarde mi pañuelo porque si no no voy a poder votar. Yo traté de buscar en mi teléfono todas las notas que salieron tras las primeras elecciones PASO, que avalan el uso del pañuelo durante la votación y ella llamó al personal que cuidaba la escuela, que eran de Gendarmería o militares. Cuando salen mis hijas me dijeron que les habían dicho que si ni guardaban el pañuelo no podían votar y los habían guardado. Uno de los cuidadores de la escuela me agarró del brazo y me sacó del edificio y la mujer empujó a una de mis hijas amenazándonos, diciendo que estábamos generando disturbios. Lo loco es que en ninguna mesa nadie se paró para defender esta situación, que coartaba la libertad y va en contra de las instituciones. Fue un verdadero atropello, un abuso de poder, una situación muy horrible desde la soberbia y mayor desinformación”, comentó a EL OTRO Ariana Serpa, la mujer que sufrió el terrible episodio este domingo.

Foto gentileza de Ariana Serpa.
Ariana y sus hijas durante una manifestación a favor del aborto legal, seguro y gratuito.

Otro caso que resonó en EL OTRO durante estas elecciones fue el de Carina Ruiz, representante de la Junta Electoral, quien intentó impedir el voto de Elena Visciglio en la escuela Avelino Maure de Godoy Cruz, por llevar colgado de su mochila el pañuelo verde por la legalización del aborto.

Elena, quien colabora como reportera gráfica en EL OTRO, relató que Ruiz no solo quería prohibir su sufragio sino que además le informó que sería detenida “por hacer publicidad política”. A instancias de la delegada electoral, agentes de la fuerzas de seguridad apartaron a Visciglio de la fila de votación. “Fue una situación espantosa. La policía sabía que yo no estaba cometiendo ningún delito pero me pedía que guardara el pañuelo en la mochila. Ruiz me amenazaba que iba a ir presa, pero no encontraba en la reglamentación ninguna causa para hacerlo”, explicó Visciglio. Mujeres que estaban en el lugar se solidarizaron con Elena y, tras la intervención de un fiscal general del Frente de Todos, Ruiz concluyó con su injustificada intimidación y permitió que pudiese votar y conservar su libertad.

Tras los incidentes con pañuelos verdes registrados en las últimas elecciones, la organización por los derechos humanos Xumek, realizó una investigación acerca del uso de pañuelos en colegios, que también aplica a su utilización durante una jornada electoral.

“Desde el Área de Género y Diversidad Sexual se realizó una investigación exhaustiva para verificar si existe o no una sanción que prohíba llevar pañuelos celestes o verdes a los colegios públicos de Mendoza. Se investigó en las diferentes instancias jurídicas con sus respectivas normas de índole provincial, nacional e internacional. Se concluyó como resultado que no existe ninguna pauta que impida al estudiantado llevar dichos pañuelos a las escuelas públicas”, relata la organización en su informe.

“Desde el Área de Género y Diversidad Sexual se realizó una investigación legal, en la cual se recorrió: La Constitución Nacional, la Convención Americana de Derechos Humanos, la jurisprudencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Ley de Educación Nacional, la Ley de Protección Integral de Niños, Niñas y Adolescentes, la Ley de Educación Sexual Integral, y el Protocolo para la Defensa de la Libertad de Cátedra y de Expresión. Con el fin de verificar si existe o no una normativa que avale la prohibición al estudiantado de llevar pañuelos verdes a las instituciones educativas públicas. La misma arrojó como resultado que no existe ninguna pauta que impida al alumnado llevar los respectivos pañuelos a las escuelas públicas”, afirma de manera contundente el estudio llevado adelante por Xumek.

Todavía quedan dos domingos este año para ejercer nuestro derecho ciudadano al voto universal. Los dos ejemplos citados en esta nota de mujeres que fueron reprimidas y patoteadas por usar sus pañuelos verdes son dos casos que resonaron en la capital de la provincia, pero en distintos lugares de Mendoza sucedió lo mismo con otras mujeres que intentaron votar con orgullo de pelear por la salud pública de todes.

Elena Visciglio en la escuela Avelino Maure.
Foto: Gentileza

¿Qué sucederá en las próximas jornadas electorales? ¿Habrá que esperar incidentes graves o que a una mujer la lleven presa para ponerle fin a la represión? El Estado debe garantizar el derecho de todes a transitar una jornada electoral libremente, expresando sus ideas y pensamientos sin censura. El común denominador de la violencia que se ha desatado en las mesas electorales ha sido la ignorancia de confundir el pañuelo verde con una filiación partidaria.

Lo hermoso de la lucha por los derechos de las mujeres y disidencias es que los partidos políticos pueden o no acompañar esta revolución, pero no es propia de un partido sino de un pueblo.

Fotografía gentileza de Ariana Serpa.

Lo que no pueden ni partidos políticos, ni presidentes de mesa, ni fiscales, ni gendarmes, ni legisladores ciegxs, es detener esta ola que avanza y que gana la única elección que importa: la de salir a la calle portando una lucha.

 

Crónica de la alegría

 

PASO 2019: los números en Mendoza