Detrás del enorme despliegue publicitario que anunció la absorción de la tarjeta de crédito Nevada por su par Naranja se esconde la instrumentación de un modelo empresarial que optimiza las fenomenales condiciones de la bicicleta financiera. Los platos rotos, lógicamente, son pagados por los trabajadores. Ya comenzaron los despidos y el desmantelamiento de lo que fuera la casa matriz de Nevada pondría en riesgo un millar de empleos en Mendoza. El traspaso es parte de la estrategia de concentración de unidades económicas del Grupo Galicia tendientes a la digitalización y automatización de sus servicios.

Fotos: Coco Yañez

En los últimos días, el color naranja prevaleció al morado en Mendoza. No fue Ciurca esta vez. Menos aún el equipo de los mendocinos. El tinte fue producto del plan de negocios del Grupo Galicia que implicó la absorción de la tarjeta de crédito Naranja sobre su par local Nevada.

La descomunal promoción de la marca colmó íntegramente los formatos publicitarios de Mendoza para informar que desde el primero de noviembre Nevada era parte del pasado. Previsiblemente, la estrategia de comunicación incluyó una presentación en el hotel Hyatt de la Ciudad de Mendoza, que contó con la moderación del hijo del lobista Alfredo Leuco y fue complementada con publinotas en los principales medios provinciales.

Captura de pantalla: MDZ
25 de octubre de 2018.

A modo de ejemplo, en el servicio publicitario de MDZol, el presidente de Naranja, Alejandro Asrin, reconoció el proceso de concentración corporativa al afirmar “coloquial y distendidamente” que “hace un par de años redefinimos nuestra estrategia para evolucionar a un modelo de consumo superador, focalizando todas nuestras operaciones en nuestra nave insignia que es Naranja”.

De acuerdo con testimonios de exempleados ofrecidos a este diario, la parafernalia del marketing camufló en clave de buenanueva el hecho más significativo y penoso de la maniobra empresarial: el rumbo hacia el lote del desempleo de alrededor de mil trabajadores. Hecho consumado en los últimos meses que pasó desapercibido por los medios de comunicación, el Estado, el Centro de Empleados de Comercio -sindicato que los representa- y, por ende, el resto de la sociedad mendocina.

“Desde marzo a la fecha, solo en las oficinas de la calle Belgrano, desvincularon a más de 230 personas”, confió a EL OTRO una fuente que pidió reserva de identidad.

Apunten al laburante

El proceso de concentración y absorción es resultado de la planificación estratégica del Grupo Galicia, controlante de ambos productos involucrados y fue informado el año pasado. La maniobra, naturalmente, implicaba una reducción considerable de la estructura contenida en Mendoza, casa matriz de Nevada. Situación que fue advertida a su cuantioso personal allá por agosto del año pasado, inicialmente bajo la promesa de sostener los puestos de trabajo.

Contradictoriamente, el anuncio inauguró una serie de despidos masivos que abarcaría hasta el 80% de lo que fuera la planta de Nevada en el momento de la absorción. La suma es escalofriante: casi un millar de trabajadores.

La propuesta preliminar garantizaba el empleo hasta marzo de 2019, momento en el que comenzarían las desvinculaciones, acordadas con el 120% de indemnización y 6 meses de cobertura en la obra social.

Pero los tiempos corporativos se aceleraron, desembocando en propuestas concretas para parte del plantel. El “beneficio” de mantener el empleo estipulaba mudarse a Córdoba (donde afinca la casa matriz Naranja) y/o aceptar una baja en el cargo. Todas posibilidades apuntadas a la baja salarial.

La decisión empresarial de adelantar el ajuste de su plantel hizo lo propio en la proyección de los trabajadores. Resignados a buscar destino laboral en marzo de 2019, encontraron la indemnización de golpe y porrazo. A sabiendas, además, que simultáneamente a los despidos se producían contrataciones eventuales a través de consultoras con el fin de sostener la transición en las sucursales de la empresa.

El futuro llegó

En el caso particular de Mendoza, la decisión empresarial es más grosera por la simplificación de una estructura que se vería duplicada. Pero en lo general, se inscribe al modelo de reconversión digital y mecánica que también las entidades de servicios financieros planean aprovechar para optimizar su holgada renta, pero con menor carga social. Transformación en la que el Grupo Galicia se ubica a la vanguardia. Basta darse una vuelta por su sucursal en Palmares Open Mall para notar de qué manera tres personas administran una sede que en otro momento no muy lejano demandaría la atención de al menos diez o quince.

En el espacio citado facturado del oficialista MDZol, el presidente de Naranja es indisimuladamente sincero: “estamos evolucionando para llegar al cliente con una propuesta digital completa, pero no como reemplazo a la atención física, sino en algo que agregue valor y se complementen a la asistencia en sucursal”. Como si faltaran detalles ejemplificó la intención mediante la promoción de una aplicación telefónica.

Es ineludible acotar que esta adaptación tecnológica se acopla favorablemente a las decisiones en materia económica hasta hace poco dictadas por el gobierno nacional y desde mayo por el FMI. Si existe un sector ganancioso, es justamente el financiero. Potenciado por las desquiciadas tasas de interés que pregona la política monetaria, principal insumo de los servicios ofrecidos por Naranja para su cartera de clientes.

Porque la disminución del costo laboral a partir de su adecuación digital no se traduce en rebajas de los costos de resumen, aranceles en los comercios o intereses. Todo lo contrario.

Adiós Don José

Los usuarios de la tarjeta de crédito Nevada fueron notificados a fines de octubre de ser “parte de Naranja, la tarjeta líder de Argentina, con 5 millones de clientes, una red de 250 sucursales, más de 260.000 Comercios Amigos y más de 3.000 promociones mensuales”.

Entre otras modificaciones, la comunicación formalizó la absorción de Nevada por Naranja. Concluía así un proceso de concentración, tan lejano al libre mercado, planificado desde hace tiempo, que protagoniza en la pirámide el Grupo Galicia, uno de los principales operadores financieros de Argentina.

La maniobra fue comunicada a la Comisión Nacional de Valores en agosto de 2017, momento en el que Angulo Inversores S.A. se desprendió del paquete accionario que los asociaba a Tarjetas Regionales S.A., entidad en la que aglutinaban a varias marcas del rubro, entre ellas Nevada. Tras la desvinculación de la empresa mendocina, se consumó la absorción.

Tarjetas Cuyanas S.A., denominación legal de Nevada, fue constituida como Sociedad Anónima el 1 de noviembre de 1995 en la provincia de Mendoza a partir de la iniciativa del reconocido empresario y pionero del supermercadismo José Angulo (creador de VEA), quien falleció el año pasado. Desde esa impronta local, constituyó su casa matriz en nuestra provincia, aprovechando también una coyuntura acorde a la renta financiera de los 90, aunque respetando ciertos valores de la idiosincrasia mendocina que la ungían como empresa familiar.

Nevada se consagró rápidamente en una marca reconocida y por sobre todo, un próspero emprendimiento. Al punto de alcanzar 800.000 mil tarjetas habilitadas, 564.844 resúmenes emitidos, 45.000 comercios, 30 millones de operaciones anuales y 52 centros de atención en todo el país según se informó en ocasión de la absorción por parte de Naranja.

Video: “En un mundo donde los números mandan, somos una tarjeta de crédito que prioriza lo humano por sobre lo financiero. Somos así, queremos más gente así”. (Publicidad de Tarjeta Naranja, 27 de abril de 2012)


 

Por su parte, Tarjeta Naranja tuvo su origen en Córdoba en 1985 con el fin de canalizar las cuentas corrientes de una casa de deportes. En 1998 pasó a ser controlada por el Grupo Galicia, que amplió su participación accionaria al 80% y pasó a liderar el rubro en el interior del país.

El eslabón principal de la estructura de Naranja y lo que fuera Nevada es el Grupo Financiero Galicia (GFG), cuyo presidente, Eduardo Escasany figura entre las principales fortunas de la Argentina, al igual que las familias Ayerza y Braun, sus socias en el GFG. Además del Banco Galicia, sus unidades más visibles son Galicia Seguros, Efectivo Sí y, justamente, Tarjeta Naranja.

 

🔴UN APLAUSO PARA LOS DESPEDIDOS

🔴 UN APLAUSO PARA LOS DESPEDIDOS “Hoy hay aquí cerca de 100 colaboradores de Casa Central Mendoza que en pocos meses dejarán la empresa. Para ellos, un enorme reconocimiento y un fuerte aplauso” (Alejandro Asrin).Córdoba, octubre de 2018. El presidente de Tarjeta Naranja anuncia los primeros 100 despidos del plan de vaciamiento de Tarjeta Nevada Mendoza. Cerca de 900 empleados más quedarán en riesgo de perder sus fuentes de trabajo.En el colmo del cinismo, mientras los echados reciben atónitos la gravísima noticia, compañeros de otras sucursales brindan un cerrado aplauso.Leer más⏩⏩http://www.elotro.com.ar/la-naranja-mecanica/#EstamosEnLaCalle

Posted by El Otro Diario on Thursday, November 8, 2018

 

 

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