En 2011 tenía casi todas las condiciones electorales en contra: 36 años, no era ni abogado ni médico, pertenecía a uno de los distritos del interior de Tunuyán, militaba en la oposición peronista de su departamento, no contaba con recursos económicos y en las encuestas solo medía 5% en intención de voto. Sin embargo, a partir de una estrategia de cercanía con la gente, el profesor de Educación Física venció por 150 votos al intendente radical que buscaba la reelección. El pasado 1 de setiembre, Aveiro alcanzó un récord provincial: aventajó en 14 mil boletas a su rival de Cambia Mendoza, a fuerza de militancia y sin pagar un peso a los medios hegemónicos. 

Fotos: Coco Yañez

Fue criado en Vista Flores. En ese distrito donde vivió los años decisivos de su niñez y adolescencia, el intendente reelecto de Tunuyán superó el 84% de los votos en las últimas elecciones, refutando así a quienes insisten con que nadie es profeta en su tierra.

En ese pueblo, y en una familia donde su madre siempre tenía la puerta abierta para que a los pibes con hambre nunca les faltara un plato de comida, Aveiro reconoce haber comenzado a comprender el sentido más hondo de la política que, en uno de los momentos de esta entrevista con EL OTRO, graficó con elemental sentido ético:

“En la Ciudad de Mendoza uno ve cómo hay gente que duerme en las plazas, nadie se para y el municipio los maltrata. Acá en Tunuyán no hay gente que duerma en la calle y si encontrás a alguien en el suelo, los tunuyaninos nos paramos, lo escuchamos y buscamos una solución. Nunca mandaríamos a un preventor para castigar a alguien que está en situación de calle, ni a quienes venden empanadas o lo que sea para llevarle un plato de comida a sus hijos, mucho menos ahora que no hay laburo y la gente está pasando hambre”.

A pedido del entrevistado, el diálogo con este diario comienza en el Auditorio Municipal Dr. Jorge Raúl Silvano, un maravilloso edificio que se encuentra a unos pocos metros de la oficina del intendente. La obra, iniciada en 2008 por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, y paralizada luego durante la gestión del intendente anterior, fue inaugurada por Aveiro en 2016.

La elección del lugar inicial para la charla no es nada casual, desde ese símbolo de su gobierno, el intendente que en diciembre próximo comenzará su tercer y último mandato nos explica su visión integral sobre obra pública, educación, cultura y desarrollo social.

¿Cuántos niños y niñas han venido a este auditorio en el último tiempo?

Al cine, más de 15 mil chicos vinieron gratis en las últimas vacaciones. Pero además produjimos una obra propia, el Rey León, que vieron más de 22 mil personas. Lo hicimos con un elenco de teatro municipal integrado por 70 chicos que antes no tenían un espacio. A muchos de ellos esto les cambió la vida.

Garantizamos que todos los jardines de infantes vengan al Auditorio. Los niños de San Pablo, por ejemplo, que viven a más de 45 km de aquí, vinieron en un transporte de la Municipalidad que los pasó a buscar por su escuela, y pudieron disfrutar gratis de la obra de teatro y una merienda.

Para nosotros el arte es popular, es del pueblo, en la Fiesta de la Vendimia no hacemos casting, todos los que quieren participar pueden hacerlo. Hemos llegado a tener 800 personas en escena bailando en la Vendimia. Es muy complejo, porque hay que hacer el vestuario para todos, y es difícil dirigir a tanta gente, pero lo principal es que todos participen en nuestra fiesta, en el escenario o como público, con entrada libre y gratuita.

En su primera elección para la intendencia ganó con una diferencia de apenas 150 votos, cuando pocos dirigentes pensaban que podía conseguirlo. ¿Cómo fueron los comienzos del camino que lo trajo hasta acá?

En 2011 yo era Secretario de Deportes de la Provincia, desde ese puesto encabecé la renovación del Estadio Mundialista y la organización de la Copa América, lo que me dio mucha exposición, estaba todos los días en los medios. Estuve en la gestión de Deportes durante un año y diez meses y, la verdad, que donde voy me la recuerdan.

En Tunuyán nadie quería ser candidato a intendente, no hubo problemas cuando me lo propusieron, nadie se opuso, nadie tenía ganas. Eduardo Giner, el intendente radical que iba por la reelección, tenía 85% de imagen positiva, y la verdad que nadie quería competirle. Fui el único loco que dijo “yo le meto para adelante”. Entonces empezamos a armar un equipo con la conducción de Patricia Fadel y comenzó a sumarse mucha gente joven que nos conocía pero que comúnmente no militaba.

¿Cuál era por entonces la realidad del peronismo a nivel local?

Al principio los dirigentes peronistas no confiaban, no creían que podíamos ganarle a Giner, pero al final se sumaron. Recuerdo que el Chueco Mazzón me decía que yo tenía una intención de voto del 5%, cinco meses antes de las elecciones, después fuimos subiendo a 15 y luego a 25%.

En realidad, yo no perdía nada, porque Paco Pérez tenía muchas posibilidades de ganar la gobernación y si yo no ganaba la intendencia seguiría en Deportes. Lo peor que me podía pasar era quedar como estaba y para mí ese lugar era espectacular. El mayor problema que tenía era pintar de verde el césped del estadio cuando se oscurecía por las heladas.

Sorprende que su última campaña electoral se hiciera sin carteles, sin pasacalles, sin las formas caras y tradicionales de propaganda política. ¿Aquella primera vez también fue así?

Fuimos creciendo pero la estrategia fue siempre la misma. En la primera elección armamos una logística importante y recurrimos al efecto sorpresa. Por ejemplo, organizamos en secreto un festival de doma en Colonia Las Rosas, obtuvimos la habilitación municipal sin levantar la perdiz y logramos que fueran 7 mil personas. Estuvieron Los Trovadores de Cuyo y, mientras yo entraba a caballo a la cancha, el payador de Jesús María me anunciaba. Cuando el radicalismo se enteró de la doma ya era tarde para ellos, teníamos la autorización, miles de personas, la recaudación de los kioscos que fue muchísima para el club y los estacionamientos para las organizaciones de la comunidad, como la cooperadora de una escuela que recaudó los fondos para el viaje de egresados de los alumnos de séptimo.

Antes de eso también habíamos hecho un evento en el Manzano Histórico, el 17 de agosto, donde concurren miles de personas. Preparamos un folleto que tenía que ver exclusivamente con turismo, cultura y tradición. Armamos un muñeco de nieve, nos fuimos todos y en la entrada al Manzano entregamos los folletos, auto por auto. Otra vez la gente de Giner corría desde atrás en la campaña, recién a las tres de la tarde aparecieron a ver qué podían hacer para contrarrestar, pero ya no podían hacer nada.

En la Semana Estudiantil, que acá es muy popular, hicimos algo parecido. Inflamos a escondidas tres mil globos y los repartimos en la farándula que se hace en el centro de la ciudad, en seis cuadras se juntan diez mil personas. Nos metimos entremedio de los carros y repartimos los globos que decían “Martín Aveiro intendente”. Era muy gracioso ver a los nenes cuando sus padres radicales se los querían sacar.

Otra de las fechas clave fue el Día del Maestro. El 11 de setiembre repartimos cientos de tarjetas en todas las escuelas invitando a las maestras y profesores a un festejo que hicimos en una carpa, con músicos y cantantes, compartimos té con tortitas y sorteamos regalos que nos donaron algunos amigos. Fueron más de 400 docentes. De nuevo, los radicales reaccionaron tarde, al otro día el intendente llevó tortas a las escuelas.

En el triunfo de la primera elección mucho tuvo que ver Cristina también, fue su primera elección para la presidencia y su candidatura nos favoreció, vos te ponías el bucito de Cristina y ayudaba mucho.

En los resultados de las últimas elecciones fue notable la diferencia entre los distritos y la Ciudad de Tunuyán. Por ejemplo, en Vista Flores su lista alcanzó más del 84% y en Los Árboles llegó al 89% ¿Es algo que también se repitió en anteriores comicios?

Desde la primera elección insistimos en priorizar a los distritos olvidados por los gobiernos anteriores. Ahí es donde pusimos más acento en las campañas. Yo soy de Vista Flores y siempre vi lo que sufrieron los distritos, en mi pueblo Giner no hizo absolutamente nada, no hay una sola obra que nos haya dejado, salvo el Centro Integrador Comunitario que construyó nuestro gobierno nacional y él inauguró.

Siempre pensamos que había una gran deuda con la gente, no solo al interior del departamento sino también en el centro, donde los radicales ni siquiera asfaltaron una calle, hicieron solo dos riegos asfálticos en las calles Roca y Güemes e inauguraron una peatonal en la Pellegrini, que significó un caos para el tránsito y una desgracia para los comerciantes que después nosotros tuvimos que solucionar.

Cuando llegamos al gobierno comenzamos a hacer una reparación histórica con muchas obras públicas, pero también desde lo social. Hoy todos los quintos años de las escuelas secundarias, por ejemplo, participan de un programa que se llama La Muni con vos, nosotros les cedemos el Auditorio a cada uno de los cursos para que recauden fondos para sus fiestas de egresados, el viaje de fin de año o lo que ellos necesiten, y esto genera trabajo en equipo en actividades culturales. Con los ballets del departamento también hacemos presentaciones y las recaudaciones son para ellos.

En deporte, todos los equipos federados son municipales, los niños, las niñas y adolescentes hacen deporte y recreación en los polideportivos, también en los 27 playones deportivos que inauguramos o las 22 plazas nuevas que hicimos. Cuando era chico me cansé de que el placero me quitara la pelota, será por eso que ahora hicimos playones para distintos deportes y juegos en cada una de las plazas que son de intercambio familiar.

Tradicionalmente en Tunuyán se ha pensado que los políticos deben ser abogados o médicos, pero usted es profesor de Educación Física, sabe que para lograr buenos resultados tiene que armar buenos equipos, y que si juegan mal se nota mucho. ¿Cuánto de su profesión y experiencia influyeron en su forma de encarar el gobierno municipal?

En mi equipo de gestión hay muchos docentes y, particularmente, varios profesores de Educación Física que tienen una habilidad especial: el poder de adaptación. Los profes en las escuelas no solo dan clases, sino que también cambian los focos, o si hay que hacer una casita en el árbol nos llaman para hacerlo, nos obligan a ser creativos y a ver la forma de ingeniarnos para trabajar con pocos recursos, además siempre armamos equipos extraescolares, también tenemos horas sánguches en las que siempre hacemos algo con los chicos que en general prefieren el deporte mucho más que otras áreas.

En los talleres de Educación Física que yo armaba en las escuelas hacíamos con los padres cuatro o cinco torneos, organizábamos viajes, certámenes de aeróbica, maratones con la familia, campamentos, y con todas las actividades recaudábamos dinero para comprar materiales para el resto del año. Así se genera un fuerte sentido de pertenencia y la idea de que todos debemos ser soldados y no generales, cada uno tiene su función y todos servimos para algo. Esta manera de asumir el trabajo en equipo por supuesto que influyó e influye en nuestra forma de gobernar.

La candidata a gobernadora de su partido comparte algunas de las condiciones con las que usted afrontó la primera elección: es joven, desafía al oficialismo, las encuestas que difunde el gobierno no la muestran como vencedora… ¿Cómo la ve a Anabel Fernández Sagasti?

El proceso que Anabel está atravesando es muy parecido al nuestro, ella hoy tiene un liderazgo que se lo ha ganado con energía propia, laburando muchísimo en un ámbito donde todo es difícil. Para las mujeres, lamentablemente, todo cuesta más, y mucho más conducir o liderar cualquier proyecto.

Anabel es una mujer muy madura, inteligente, muy audaz. Tiene sobradas condiciones para ser la próxima gobernadora. Para recuperar Mendoza no solo hay que ser parte del próximo gobierno nacional que encabezará Alberto Fernández, también hace falta la energía y la fuerza que vos ves en una mujer como Anabel, dispuesta a dedicar su vida a gobernar la provincia.

En lo que queda de campaña tenemos que lograr que mucha más gente la conozca, yo he visto cuando la escuchan y comparten como inmediatamente se vuelcan por ella.

El candidato radical Rodolfo Suárez planteó que no es determinante el color político del próximo presidente, que la provincia es autónoma. Usted, que gobernó los últimos tres años y medio con gobiernos nacional y provincial de Cambiemos, ¿coincide con Suárez?

No es lo mismo, por supuesto que no. Yo entiendo que Suárez diga eso porque su candidato a presidente ya no tiene ninguna chance. Si no importara el presidente, Cornejo no hubiese desdoblado la elección para desengancharse de Macri y, encima, nos hubiésemos ahorrado muchos millones de pesos.

¿Cómo es su relación con Cornejo?

Yo he tenido cero acompañamiento de parte del gobernador, ni siquiera la posibilidad de diálogo institucional sobre temas particulares. Recién después de las últimas elecciones me invitaron a la inauguración de la Fuesmen y el Centro de Salud de Vista Flores.

Cornejo llegó al ridículo de inaugurar un edificio a veinte metros de mi despacho con los intendentes de Capital, Tupungato y San Carlos, pero sin el intendente de Tunuyán. No se trata de mí, se trata de que soy el representante de un pueblo que me eligió y merece respeto.

Si lo que hacen es en beneficio de los tunuyaninos, todo bien. Si el gobierno de la provincia quiere repartir bolsones de comida o colchones antes de las elecciones, como sé que están haciendo en otros departamentos, le ofrezco los camiones municipales para que sea más fácil. Y si mientas tanto quieren repartir sus boletas, que lo hagan. La gente necesita, pero es un error grave subestimarla.

Si pudiera sintetizarlo, ¿cuál es el secreto para ganar con un 73% de los votos?

En la última campaña nosotros no colgamos un solo cartel, no pusimos un solo pasacalles, solo imprimimos las boletas y nos faltaron. Utilizamos las redes sociales solo para comunicar actos concretos de gestión y no tenemos pauta en ninguno de los grandes medios provinciales, únicamente pequeños espacios de propaganda de gestión en medios locales, que son sumas insignificantes comparadas con los millones que gasta el gobierno de Cornejo, y sacamos más votos que en las elecciones anteriores.

Siempre estuvimos cerca de la gente, ese es nuestro único secreto.

 

Matemática electoral: 4 – 1 = 42.000