Mendoza -

Literatura de acá.

Por Danier Rozen- Foto: Seba Heras.

 

El cuerpo que poseo no le corresponde por entero a mi alma. Si de estar, en nada ella falta; los orificios (dueños por derecho razonable) conocen el porqué de dicha incompatibilidad metafísica.

Hálitos de blindaje en lo pleno del don, y el sufrido desprendimiento de lo absoluto. El fuego y el semen que se funden dentro de una burbuja con olor a cajita sorpresa, y el perfume de Teresa, poco a poco, abatiendo de amor el final del verano.

A medida que vamos creciendo juntos, una parte de nosotros forma un cráter; el cual absorbe las influencias que nos van llegando. Por ello, mientras más somos menos somos nosotros mismos.