La Justicia mendocina dispuso otorgar la prisión domiciliaria a la líder local de la Túpac Amaru. Tras 80 días de cárcel, la jueza Cristina Pietrasanta hizo lugar a un habeas corpus en favor de Rojas, quien ya se encuentra en su casa de Lavalle.

Fotos: Coco Yañez

La noticia sorprendió a los militantes de la Túpac y referentes de organizaciones sociales y de derechos humanos, quienes realizaban una radio abierta en la explanada del palacio judicial de la Ciudad de Mendoza.

Cerca del mediodía de ayer, los llantos de emoción, largos abrazos y gritos de victoria se mezclaron con la buena nueva: la Justicia resolvió que Nélida Rojas permanecerá privada de la libertad, pero en su hogar, mientras se decida la continuidad del proceso judicial en su contra.

En abril de este año, la fiscal Gabriela Chaves dispuso la detención de Nélida Rojas, sus hijas Leonela y Carla, su marido Ramón Martínez y su nuera Fanny Villegas. La dirigente y sus familiares son acusados de asociación ilícita, extorsión y coacción agravada en concurso ideal con estafa.

Desde entonces, distintas organizaciones sociales, sindicales y políticas han denunciado que esas detenciones son, en realidad, parte de una persecución política hacia los militantes de la Túpac, orquestada por el gobernador Alfredo Cornejo y el Procurador de la Corte Alejandro Gullé, en el marco de una avanzada nacional sobre la organización que encabeza la jujeña Milagro Sala.

Innecesario hostigamiento

Razones de salud y de elemental respeto por los derechos humanos, obligaron a la Justicia a otorgar, paulatinamente, prisiones domiciliarias a los familiares de Rojas, medida que finalmente alcanzó a esta dirigente.

En diálogo con EL OTRO, su abogado defensor relató el “innecesario hostigamiento” sufrido por quien “siempre se puso a disposición de la Justicia”. El Dr. Alfredo Guevara manifestó que, desde el inicio de la causa, su planteo legal se enfocó en exigir la libertad de los detenidos, “a través del medio ordinario, normal y habitual, que es el control jurisdiccional”. No obstante, se quejó de que este control, “en lugar de funcionar en el término de dos días como dice la ley, se terminó demorando 80 días”.

Alfredo Guevara

De acuerdo con las constancias presentadas por la defensa de Rojas, la ex enfermera de 62 años posee una incapacidad del 76%, acreditada por ANSES, producto de una patología en su columna, intervenida quirúrgicamente en tres oportunidades. Esta enfermedad se vio agravada en los últimos meses por las condiciones de detención en el penal de Agua de las Avispas, donde la lavallina se encontraba alojada.

Si bien este cuadro fue expuesto por la defensa de Rojas como el fundamento para solicitar la detención domiciliaria, los magistrados intervinientes mantuvieron el confinamiento de la mujer en un penal, sin ningún tipo de calefacción, donde “era obligada a dormir sobre un colchón muy fino sobre una chapa de metal, lo que incrementaba su sufrimiento”, según se consigna en un comunicado de prensa del Comité por la libertad de Milagro Sala en Mendoza.

“Errorismo” judicial

Foto de archivo
Gabriela Chaves

La fiscal Chaves nunca admitió el diagnóstico de Rojas como argumento suficiente para decidir su traslado desde la cárcel hacia un ámbito más saludable. Es por eso que Guevara presentó un habeas corpus, ante el Primer Juzgado de Garantías, “diciendo que las condiciones de detención estaban agravando los padecimientos que Nélida ya tenía”.

En un primer momento, el juzgado a cargo de Cristina Pietrasanta rechazó la solicitud. Luego de una apelación, un tribunal de segunda instancia aceptó el planteo jurídico de Guevara. “La Cámara advirtió una de las cuestiones que nosotros decíamos, que no se había hecho la audiencia in visu, que es una audiencia directamente con la afectada, que es obligatoria y personal”, manifestó el abogado de Rojas.

Ante esta grave deficiencia procesal, la Cámara anuló la sentencia de Pietrasanta y remitió nuevamente las actuaciones a su juzgado. La magistrada subsanó el “error” y dispuso ayer la prisión domiciliaria de la líder de la Túpac, por razones de salud.

Las imputaciones contra Nélida Rojas continuarán su curso. Aunque en los próximos días, los magistrados (quienes deben ejercer el control jurisdiccional reclamado por Guevara) tendrán que resolver si hay elementos suficientes para disponer la prisión preventiva de Rojas, o si se allana el camino hacia su libertad.

 


Radio abierta

Miembros de la Túpac Amaru, dirigentes sociales y de derechos humanos, y artistas locales, se congregaron en la explanada de la sede del Poder Judicial para realizar una radio abierta. Allí fueron sorprendidos por la noticia del otorgamiento de la prisión domiciliaria a Nélida Rojas.