A esta hora exactamente cientos de mendocinos viven en las calles. Movilizados por las bajas temperaturas, el gobierno realiza operativos focalizados para mitigar las contingencias. La solidaridad ciudadana se multiplica, aunque siempre resulta insuficiente ante la falta de políticas consistentes por parte del Estado. Desde 2015 se encuentra paralizado en la Legislatura un proyecto de ley que propone un abordaje integral de esta problemática. 

Foto: Prensa Gob. Mza.

Las frías temperaturas arrecian las calles donde cientos de mujeres, hombres, adolescentes, niños y niñas pernoctan como parte de un paisaje social que tiende a naturalizarse. La sensación térmica a la baja se mezcla con otra sensación: la del aumento de los sin techo.

La ola polar de los últimos días llega también con la noticia de casos de muertes por hipotermia en el país, y la confirmación oficial del crecimiento de “personas en situación de calle” en la opulenta Ciudad Autónoma de Buenos Aires. De acuerdo con un censo realizado por el gobierno porteño, aumentó poco más de un 23% la cantidad de ciudadanos empobrecidos que hacen de las veredas, recovas, puentes y avenidas su peligroso e indigno hogar.

En Mendoza no hay estadísticas confiables que dimensionen la palpable y dolorosa postal de estos nuevos tiempos. Los datos extraoficiales indican que habría entre 300 y 400 ciudadanos a la buena de Dios.

Foto: Coco Yañez

“Un total de 110 personas en situación de calle debieron ser asistidas en el Gran Mendoza desde el jueves hasta este domingo, producto de las bajas temperaturas que se registran”, informó oficialmente la Subsecretaría de Desarrollo Social este lunes, cuando el termómetro se hundió por debajo del cero en toda Mendoza.

“Hace más de un año y medio que venimos trabajando en esto, así que tenemos un relevamiento y un mapa de dónde son los circuitos en donde estas personas se mueven. Casi siempre es lo mismo, es Terminal, hospitales, plaza Independencia, debajo de algunos de los puentes. Y bueno, lo que tratamos de hacer es ofrecerles a todas las personas estar cerca de ellos y brindarles la posibilidad, sobre todo en estos momentos en donde hay nevadas, que tengan un plato de comida y un lugar donde estar”, expresó Alejandro Verón, director de Contingencia Social de la provincia, en una entrevista realizada por radio Nihuil.

No solo se trata de pasar el invierno

Captura de pantalla.
“Mendocinos hacen bolsas de dormir para indigentes con sachets de leche” (Canal 9)

En principio, el diagnóstico de Verón se circunscribe al Gran Mendoza y, especialmente a Capital y Guaymallén. En el resto de la provincia, el aseguramiento de derechos sociales básicos depende de municipios, organizaciones de la sociedad civil y la Iglesia católica. O sea, una mezcla de esfuerzos sin coordinación y carentes de infraestructura, apoyada más en las premisas de solidaridad y caridad que en una política de Estado.

“Le pedimos a las organizaciones que tienen convenio con nosotros que aunemos esfuerzos y no dejemos a nadie en situación de calle en las noches”, señaló Verón en un comunicado publicado en la web oficial del gobierno de Mendoza, donde también se difundió una serie de números telefónicos para que la población denuncie casos de “emergencia o contingencias”.

Foto: Coco Yañez

EL OTRO se comunicó, a través de una de las vías disponibles, con la Dirección de Contingencia Social para poner en conocimiento de uno de los tantos caso detectados durante la madrugada. La atención telefónica fue inmediata, aunque las posibilidades de abordaje limitadas.

Desde el Estado provincial se ofrece un plato de comida durante la cena y un lugar de albergue para pasar la noche, a los adultos entre 18 y 60 años, en un “refugio” perteneciente a la Fundación El Camino, ubicado en la calle Dorrego 372 de Guaymallén. La capacidad de lugar es para unas 60 personas provenientes del Gran Mendoza.

Además se cuenta con otro albergue dependiente de la organización civil Remar para Capital, Guaymallén, Las Heras y Godoy Cruz. Los ciudadanos en condiciones de vulnerabilidad del resto del territorio provincial no disponen de espacios similares.

El frío institucional

Foto: Unidiversidad
Legislatura de Mendoza

“Emergencia” y “contingencia” son los conceptos que se reiteran, como si no se tratara de estados de inseguridad social permanentes, determinados por condiciones estructurales de indigencia. En este marco podría explicarse, en parte, la falta de instrumentos legislativos que favorezcan una política integral, más allá de la temperatura circunstancial que marque el termómetro.

“Es común para las personas asociar la situación de calle con la mendicidad y la demencia. Estas representaciones que subyacen en el conjunto de la sociedad no dan cuenta de la complejidad que abarca el fenómeno de situación de calle”, dice en sus considerandos un proyecto de ley presentado en la Honorable Cámara de Senadores.

Foto: Coco Yañez

La iniciativa, impulsada hace dos años por el legislador Omar Benegas, abre la mirada sobre esta problemática y propone un abordaje interinstitucional e interdisciplinario, basado en la promoción de derechos humanos elementales. El proyecto de ley traza diversas estrategias que reafirman las obligaciones indelegables del Estado y la necesidad de inversión presupuestaria concreta.

El proyecto paralizado contempla la creación de una línea de atención telefónica, el servicio móvil de atención social con unidades de traslado, conformación de equipos interdisciplinarios de abordaje, refugios nocturnos estatales, centros de día, sistema de capacitación de voluntarios y agentes públicos, fondos para subsidios específicos, sistema de protección de derechos, un foro social y un consejo interministerial.

Al caer la tarde, en la plaza Independencia y la Peatonal Sarmiento de Ciudad, varios habitantes mendocinos juntan sus cosas sobre bancos de madera para comenzar la travesía nocturna de conciliar un sueño, bajo el improbable abrigo de algunas mantas. A pocos metros, en el armario de una comisión legislativa del Senado, duerme desde 2015 el proyecto de ley que podría mejorar (o salvar) sus vidas.

Está muy fría la calle. También la Casa de las Leyes.